AGRICULTURA

26 de diciembre de 2019

El Girasol viene muy bien

La campaña 2018/19 de girasol, con una superficie sembrada de 1,9 millones de hectáreas (8 por ciento mayor a la anterior), presentó un buen desarrollo en términos generales, con buenos rindes alcanzados, no obstante, en el NEA y Centro Norte de Santa Fe se registraron pérdidas por excesos hídricos ocurridos durante parte del ciclo.

El 70% de la superficie estuvo concentrado en el NEA Este, Santa Fe Norte, Sudoeste de Bs. As. – Sur de La Pampa y Sudeste de Buenos aires, con un aumento del nivel tecnológico en girasol en las dos últimas campañas,  a partir de un traslado de niveles medio y bajo de tecnología, elevando el techo productivo del cultivo, consignó un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En la campaña 2018/19 el nivel tecnológico alto creció 4 puntos porcentuales respecto de la campaña 2017/18 y 14 puntos porcentuales respecto de 2016/17. El nivel tecnológico del cultivo de girasol integra tecnologías de insumos como de manejo.

La campaña 2018/19 de girasol presentó un 56% de adopción de tecnología CL, que permite el
uso de herbicidas imidazolinonas para el control de malezas sin afectar al cultivo.

En tal sentido, optimizar el uso de ambas tecnologías es sumamente importante a fin de incrementar los rindes alcanzados y reducir la brecha productiva de girasol.

La siembra directa del cultivo de girasol alcanzó al 77 por ciento de adopción en las últimas diez campañas . En la campaña 2018/19 fue de un 74%, con una mayor participación de la labranza convencional que en el resto de los cultivos de granos del país, como comúnmente se observa.

El girasol permite liberar, tempranamente, los lotes para la siembra de pasturas. No obstante, el tránsito de maquinaria junto con el pisoteo de los animales en sistemas mixtos, provoca compactación de los suelos, desfavorable para el crecimiento de raíces de girasol.

En la campaña 2018/19, San Luis y el Sur de Córdoba presentaron los mayores porcentajes de adopción de siembra directa en girasol: en estas zonas, con suelos más arenosos, los beneficios de esta práctica sobre la materia orgánica del suelo son evidentes.

El NEA Este y Norte de Santa Fe presentaron los menores porcentajes. En esas regiones, con suelos más pesados y donde las temperaturas son muy bajas a la siembra del cultivo, la labranza presenta mayor adopción, permitiendo aumentar la temperatura del suelo y romper compactación, favoreciendo el
crecimiento de raíces.

La campaña 2018/19 de girasol presentó un 56% de adopción de tecnología CL, que permite el
uso de herbicidas imidazolinonas para el control de malezas sin afectar al cultivo.

Aunque este 56% de uso significa una disminución de 4 puntos porcentuales respecto de la
campaña 2017/18, la adopción sigue siendo elevada, incluso 6 puntos porcentuales mayor que
en 2016/17 y 18 puntos porcentuales mayor que en 2014/15.

La adopción de tecnología CL arrojó diferencias destacables entre las dos grandes regiones girasoleras del país, definidas por las características ambientales que cada una presenta para el cultivo.

El mega-ambiente norte (NEA Este y Santa Fe Centro y Norte) presentó entre 18% y 35% de adopción de materiales CL, mientras que el mega-ambiente sur (Pcia. de Bs. As. y Sur de Córdoba) presentó entre 60% y 95% de adopción. San Luis por su parte, se asemeja al megaambiente norte en el uso de CL.

En el mega-ambiente sur el girasol CL es ampliamente adoptado, pues las fechas de siembra
características de esta región (octubre-noviembre), implican una mayor necesidad de controlar
malezas establecidas previo a la siembra del cultivo.

En el mega-ambiente norte el uso de girasol CL es más bajo, dado que la necesidad de control
químico de malezas es menor. Las siembras más tempranas (agosto-septiembre) de esta
región, entre otras cosas, permiten que el cultivo escape temporalmente al establecimiento de
las malezas, permitiendo una mayor habilidad competitiva del cultivo. En la campaña 2018/19 un 19% de la producción de girasol se realizó con híbridos alto oleico.

El girasol alto oleico o su principal derivado, el aceite de girasol alto oleico, presentan la particularidad de comercializarse como speciality, a diferencia del girasol a granel. La dinámica de su producción muestra un comportamiento errático a través de las campañas, explicado fundamentalmente por la demanda del mercado internacional de aceite de girasol alto oleico

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