Domingo 17 de Octubre de 2021

Hoy es Domingo 17 de Octubre de 2021 y son las 12:42 ULTIMOS TITULOS: Godoy Cruz le arruinó la fiesta a San Martín y se quedó con la victoria / Jóvenes voluntarios realizaron tareas de higiene urbana y difusión sanitaria en Florencio Varela / PabloTrapero ganó el León de Plata en Venecia / San Lorenzo defiende la punta en el clásico ante Huracán con todo el Ducó en contra / Scioli respaldó la continuidad de Fútbol para Todos y se diferenció de los dirigentes de Cambiemos / Independiente se dio el gran gusto y goleó a Racing ante su gente / Olimpo recibe a Sarmiento en Bahía Blanca / Atrapamiento y recuperación del alma / Messi marcó el gol del triunfo ante el Atlético de Madrid / El desmesurado universo de la literatura fantástica / Castro: "La victoria de Corbyn expresa el rechazo a las políticas de austeridad que afectan a los que menos tienen" / Sin escapatoria en la frontera sur de Hungría / Francisco criticó el sistema actual "que desplazó al hombre del centro y puso al dinero" / El jefe del ELN ratificó la disposición a negociar pero advierte sobre la reedición de una "coordinadora guerrillera" / Recordarán en Entre Ríos al milagrero Lázaro Blanco, a 129 años de su muerte / Argentinos recuperó la sonrisa y le ganó a Nueva Chicago de visitante / Nostalgia de las relaciones carnales / Scioli convocó a "ir hacia adelante a partir del 25 de octubre y no para atrás" / Macri prometió "universalizar un ingreso ciudadano" y fijó como meta el "hambre 0" / Ahora 12 superó los 30.000 millones de pesos en ventas /

COLUMNA DE OPINION Y ACTUALIDAD

18 de agosto de 2021

¿Se perdonará? por Enrique Guillermo Avogadro

“El error en política es perdonable, lo que no es perdonable es la estupidez”. Felipe González.

No es lo peor que ha hecho, pero seguramente esto fue lo más trascendente; me refiero a las fotografías del cumpleaños de la pareja de Alberto Fernández en la residencia presidencial, en julio de 2020 y en plena “cuareterna”. Ya sabíamos que estábamos ante un caracol inútil manejado por la titiritera patagónica, pero ahora también que es un “pelo-tonto” que documenta sus trapisondas. Más allá de su desprecio a las draconianas normas dictadas por él mismo, que permitieron que la policía nos persiguiera, encarcelara y hasta matara por violarlas, ratifica que carece de todo principio moral, que es un caradura y un mentiroso serial que hasta hoy, cuando todo ha trascendido y está probado, insiste en que sólo recibió visitas vinculadas a la gestión y que la culpa de esta violación flagrante corresponde atribuirla a su mujer. Mientras a todos se nos impedía el contacto con nuestros hijos y nietos, trabajar para subsistir, y acompañar y enterrar a nuestros muertos, este “señor” hacía fiestas multitudinarias y lograba que su perro tuviera muchas más clases presenciales que los chicos.

En países serios, el Presidente Clown ya habría renunciado pero aquí los pedidos de juicio político ya presentados en el Poder Legislativo no prosperarán, porque para aprobarlos se necesitan los dos tercios de los votos, imposibles de reunir para la oposición. El oficialismo, como siempre hizo el peronismo con todos los delincuentes que conviven bajo su protector escudito, usará sus mayorías para reiterar su inveterado accionar de convertir al Congreso en un aguantadero de todo tipo de criminales, desde ladrones de guante blanco hasta violadores seriales, como José Alperovich.

En general, tanto el periodismo cuanto algunos opositores centraron originalmente las críticas en las eventuales connotaciones non sanctas de esas fiestas. Quien no lo hizo, y realizó así un magnífico trabajo, fue Nacho Montes de Oca que, en su cuenta de Twitter, comparó la fecha de cada una de esas reuniones con hechos dramáticos que ocurrieron en el país ese mismo día; por ejemplo, qué hacían Alberto Fernández y su raro entorno cuando un padre tuvo que ingresar a Córdoba caminando con su hija moribunda en brazos porque se le impidió hacerlo en auto, cuando un joven se ahogó en un río formoseño porque no le permitieron entrar al feudo de Gildo Insfrán por vías normales, cuando una joven moría en un pasillo de hospital por falta de camas o cuando la policía mató a quienes, por necesidad de trabajar, resistieron el aislamiento.

Las lacerantes y catastróficas heridas que este gobierno produjo en el ya arrasado tejido social (traducidas en casi 109.000 muertos, miles de empresas quebradas, emigración de la mejor juventud, millones de pobres, hambre generalizado, deserción escolar, violencia infrafamiliar, narcotráfico rampante), en razón de la ideologización, la corrupción y los negociados en la compra de insumos, la sideral demora del proceso de compra y aplicación de las vacunas, y la lista de personajes VIP (Sergio Massa, Jorge Taiana, Eduardo Duhalde, Hugo Moyano, Horacio Verbitsky, por nombrar sólo algunos) que saltaron la aterradora lista de espera para recibir de inmediato las inoculaciones, son todas hitos de la larga decadencia nacional y no debieran ser olvidadas ni perdonadas por la ciudadanía a la hora de votar.

En una sociedad medianamente normal, la catástrofe humanitaria, social y económica que ha producido el Gobierno (que se percibirá en toda su crudeza al día siguiente de las elecciones, cuando se corra la alfombra de controles, congelamientos, prohibiciones y cepos bajo la cual esconde sus pecados) haría que sus gestores comparecieran ante fiscales y jueces independientes. Pero esto es la Argentina, que ya registra índices de pauperización y falta de instrucción pavorosos los cuales hacen que sus principales víctimas -los habitantes de los más sumergidos conurbanos- sigan ciegamente banderas oxidadas para intentar sobrevivir en esos infiernos a los que se los ha conducido y se los mantiene intencionalmente, para reproducir aquí un escenario de generalizada pobreza y obligar a los ciudadanos a la dependencia total del Estado.

La clase política en todo el país se ha transformado, salvo contadas excepciones, en una casta privilegiada que pesa enormemente sobre las espaldas de un Estado fallido y, además de actuar en muchos casos como señores feudales, se considera exceptuada de respetar las reglas que rigen la vida del resto de los ciudadanos. Y para eternizar ese dislate que implica mantener sus privilegios, sólo atina a proponer la creación de nuevos impuestos y a mantener eternos aquéllos que debían durar un período, como el que inventaron Máximo Kirchner y Carlos Heller para gravar los patrimonios en razón de la emergencia sanitaria.

Aún estamos a tiempo -poco, por cierto- de salvar a la República y a su Constitución, enviando al kirchnerismo al relleno sanitario. Para lograrlo, es absolutamente imperioso que dejemos de lado el miedo que nos han inducido y vayamos masivamente a votar en las PASO y en las legislativas, y que fiscalicemos de verdad las elecciones, para evitar el monumental fraude que el kirchnerismo necesita concretar. Quien dude de esa afirmación no tiene más que ponerse en la piel de Cristina Fernández y pensar qué sabe ella que le sucederá si no consigue alcanzar los dos tercios del Senado y el quórum propio en Diputados: quedará a tiro, sin fueros, de las volubles veletas que coronan el edificio de los tribunales federales, la historia la condenará y su proyecto hereditario de perpetuación desaparecerá para siempre.

Enrique Guillermo Avogadro

Abogado

Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401

Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003

Cel. en Brasil (+5521) 98128 7896

E.mail: ega1@avogadro.com.ar

E.mail: ega1avogadro@gmail.com

Site: www.avogadro.com.ar

Blog: http://egavogadro.blogspot.com

Facebook: Enrique Guillermo Avogadro

Twitter: @egavogado

COMPARTIR:

Comentarios