Miércoles 20 de Enero de 2021

Hoy es Miércoles 20 de Enero de 2021 y son las 13:30 ULTIMOS TITULOS: Godoy Cruz le arruinó la fiesta a San Martín y se quedó con la victoria / Jóvenes voluntarios realizaron tareas de higiene urbana y difusión sanitaria en Florencio Varela / PabloTrapero ganó el León de Plata en Venecia / San Lorenzo defiende la punta en el clásico ante Huracán con todo el Ducó en contra / Scioli respaldó la continuidad de Fútbol para Todos y se diferenció de los dirigentes de Cambiemos / Independiente se dio el gran gusto y goleó a Racing ante su gente / Olimpo recibe a Sarmiento en Bahía Blanca / Atrapamiento y recuperación del alma / Messi marcó el gol del triunfo ante el Atlético de Madrid / El desmesurado universo de la literatura fantástica / Castro: "La victoria de Corbyn expresa el rechazo a las políticas de austeridad que afectan a los que menos tienen" / Sin escapatoria en la frontera sur de Hungría / Francisco criticó el sistema actual "que desplazó al hombre del centro y puso al dinero" / El jefe del ELN ratificó la disposición a negociar pero advierte sobre la reedición de una "coordinadora guerrillera" / Recordarán en Entre Ríos al milagrero Lázaro Blanco, a 129 años de su muerte / Argentinos recuperó la sonrisa y le ganó a Nueva Chicago de visitante / Nostalgia de las relaciones carnales / Scioli convocó a "ir hacia adelante a partir del 25 de octubre y no para atrás" / Macri prometió "universalizar un ingreso ciudadano" y fijó como meta el "hambre 0" / Ahora 12 superó los 30.000 millones de pesos en ventas /

32.2°

El clima en Los Toldos

  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

30 de marzo de 2017

En la Experimental Pergamino, se celebró un nuevo aniversario de la creación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria es un organismo de ciencia y tecnología creado el 4 de diciembre de 1956. Con presencia en más de 400 puntos del país y llegada directa a más de 3 millones de personas, el INTA resuelve problemáticas de las regiones, potencia el desarrollo agroindustrial y marca el futuro en investigación.

El INTA nació con la misión de generar innovaciones, reforzar la competitividad de las cadenas productivas, promover el desarrollo rural sustentable del país y fortalecer las condiciones de vida. Hoy se destaca por ser una de las pocas instituciones en el mundo, cuya estructura articula investigación y extensión, que observa el contexto y busca adecuarse con nuevas propuestas tecnológicas

 

“La búsqueda permanente de unir la investigación con la extensión es la clave para desarrollar una ciencia y tecnología a la medida de las necesidades y problemáticas del país”, indicó Adolfo Cerioni, coordinador nacional de Vinculación Tecnológica del INTA. “Este contacto directo con el territorio ayuda a los investigadores a construir sus agendas de trabajo vinculadas con problemáticas reales”, valoró.

Esta interacción se constata en dos estudios de opinión pública que ratifican el impacto de los logros: el primero afirma que dos de cada tres productores rurales del área núcleo valora positivamente la acción del instituto, mientras que el segundo estima que uno de cada dos argentinos de centros urbanos tiene la misma apreciación.

Con presencia en las cinco regiones de la Argentina, el INTA se organiza en una estructura que comprende: una sede central, 15 centros regionales, seis centros de investigación, 52 estaciones experimentales, 22 institutos y más de 400 unidades de extensión.

En la definición de cada línea de trabajo llevada adelante en estos espacios, está la mirada de más de 2.000 representantes públicos y privados –organizaciones de productores, gobiernos provinciales, entidades del sector, universidades– que funcionan como consejeros y ejercen un control social sobre la institución.

El contacto directo con el territorio ayuda a los investigadores a construir sus agendas de trabajo vinculadas con problemáticas reales.

La investigación, como norte

“Los proyectos se multiplican a la par de las articulaciones con organizaciones científicas del país y del exterior y nos ubican a la vanguardia del conocimiento”, aseguró Norma Pensel, coordinadora de la comisión asesora de Innovación Institucional del INTA.

Con el aporte científico y tecnológico del INTA, la Argentina se posiciona como referente mundial en mejoramiento genético de cultivos, secuenciación de los genomas de papa, tomate, moha, trigo y girasol. Estas investigaciones permiten generar plantas más resistentes a condiciones climáticas extremas, multiplicar rendimientos por hectárea, minimizar el ataque de plagas y enfermedades, entre otras aptitudes.

“La diversidad de temáticas y la cobertura territorial amplifican los logros del instituto”, explicó Pensel. “Esto lo convierte en un instrumento no sólo para el desarrollo del sector agropecuario, agroalimentario y agroindustrial, sino que baja a terreno políticas públicas en articulación con otros ministerios”, agregó.

En biotecnología animal, el instituto junto con la Universidad Nacional de San Martín desarrolló la primera ternera clonada bitransgénica del mundo capaz de dar leche maternizada. En esta línea, un equipo de especialistas del INTA y de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad del Litoral obtuvo la primera ternera por fecundación in vitro, en un laboratorio público.

“Si bien nos enfocamos en el agro, el INTA trasciende a otras áreas científico-técnicas que son transversales y promueve el bienestar de la sociedad con un equilibrio entre lo productivo, lo ambiental y lo social”, analizó Pensel.

Con el foco en la articulación, el INTA sostiene programas de investigación con universidades y empresas para diseñar alimentos funcionales, algunos ya transferidos a la industria y otros en una etapa próxima de transferencia. Queso enriquecido con fitoesteroles y antioxidantes naturales, leche con mayor nivel de CLA natural, huevos con omega 3 y un aditivo en polvo basado en probióticos son resultados de estas líneas de trabajo.

En contribuciones a la salud humana, especialistas del instituto integraron el equipo interdisciplinario que presentó el prototipo de un dispositivo nacional de asistencia cardíaca mecánica, de larga duración y que sirve para asistir a niños que se encuentran a la espera del trasplante cardíaco. Además, se destaca la creación de un bioinsecticida de control eficaz para combatir las larvas del mosquito transmisor del dengue, cuya tecnología está disponible para ser licenciada a empresas interesadas.

En competitividad agrícola, se destacan tecnologías que son exportadas y tienen proyección en el mundo, como silobolsa, siembra directa y bioinsumos. A estas innovaciones se suma el trabajo en agricultura de precisión con dispositivos que automatizan procesos y hasta aportes en generación de información estratégica a partir de infraestructura satelital.

En cuanto a tecnologías apropiadas para productores de pequeña y mediana escala, el instituto promueve el desarrollo de maquinaria con funcionamiento sencillo y de bajo costo, como Javiyú, Cañera INTA, La Reconquista, La Lola y Cuyana Cosechadora. Asimismo, se trabaja en tecnologías vinculadas con acceso al agua y energías alternativas que permiten fortalecer el desarrollo de comunidades y agricultores familiares.

En su función social, el conocimiento generado por el INTA se refleja en el reconocimiento internacional que alcanza su producción científica. En este sentido, durante el período 2013-2016 se escribieron 5.698 artículos: 225 se publicaron en revistas con arbitraje, de los cuales 121 correspondieron a revistas extranjeras.

La Misión Saocom, impulsada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales junto con el INTA, permitirá a los productores acceder a nuevos servicios online.

Vinculación público-privada

Desde el inicio, el INTA es un promotor de la innovación científico-tecnológica para el sector agropecuario y garantiza que la sociedad se beneficie con sus logros. Así, la unidad de Vinculación Tecnológica nace como un espacio en el que se transfieren tecnologías a empresas para su producción y comercialización, a cambio de pagos por licencias y regalías.

“Somos los intermediarios entre el sector público y el privado”, aseguró Cerioni, quien señaló que gracias a esta tarea de vinculación “la Argentina se posiciona como uno de los países con mayores capacidades tecnológicas”.

“En los 30 primeros años del instituto, la base de la vinculación tecnológica fue la acción de las asociaciones cooperadoras y cooperativas, que multiplicaban semillas de trigo, híbridos de maíz, forrajeras, girasol y sorgo y las comercializaban”, recordó Cerioni.

Con más de 1.000 variedades registradas, más de 50 patentes aprobadas y más de 100 solicitadas, el INTA es una institución reconocida en el mundo por la generación de tecnologías. “Somos pioneros en interpretar la importancia de transferir los resultados de las investigaciones, como parte de una política institucional”, dijo Cerioni y ejemplificó: “El desarrollo de variedades de arroz de alto rendimiento, calidad culinaria y resistencia a enfermedades cubre más del 70 % del área cultivada de Latinoamérica”.

El arroz Puitá INTA permite controlar malezas y aumentar rendimientos. Hoy, gracias al convenio firmado con BASF, esta variedad ocupa más del 50 % del área sembrada bajo riego en Brasil y tiene gran difusión en Centroamérica.

En este sentido, Cerioni se refirió a la importancia de la articulación público-privada como estrategia para generar empresas innovadoras. “La vinculación tecnológica promueve la búsqueda de capitales nacionales interesados en producir productos a escala industrial para que sean accesibles por los productores”, observó.

Por ejemplo, el convenio con la empresa Dolbi para fabricar la Javiyú –primera cosechadora de algodón– permite que esté presente hoy en más del 40 % del parque de cosechadoras de arrastre de la Argentina. Por su bajo costo, fue ampliamente aceptada no sólo en el mercado interno, sino además en Brasil, Paraguay, Venezuela, Colombia y Turquía.

“La Argentina es uno de los países con mayor proporción de tecnologías desarrolladas en el ámbito público y es un aspecto que nos enorgullece y quiero destacar en el marco de los 60 años”, afirmó Cerioni.

Con nuevas áreas de investigación, surgen otras formas de relacionamiento: Bioinnovo es un caso de liderazgo en el que la sinergia público-privada ayuda a potenciar el conocimiento científico y resulta en desarrollo tecnológico para el sector agropecuario. “Sin dudas, Bioinnovo es una experiencia de articulación sin precedentes –entre el INTA y la empresa nacional Vetanco S.A.– que profundiza la nueva mirada sobre el rol científico del Estado para responder a los problemas productivos del campo”, expresó Cerioni.

Es así como investigadores argentinos crearon el primer producto de origen nacional basado en inmunoglobulinas de yema de huevo (IgY), un desarrollo biotecnológico que representa una solución sanitaria a la diarrea viral bovina, una enfermedad con alta incidencia en el rodeo, que puede afectar al 60 % de las vacas de cría y al 100 % de vacas de tambo.

 

El desarrollo de variedades de arroz de alto rendimiento, calidad culinaria y resistencia a enfermedades cubre más del 70 % del área cultivada de Latinoamérica.

Cobertura federal

El reconocimiento social que recibe la investigación científica-técnica encabezada por el INTA se debe no sólo a la calidad de la innovación, sino a su capacidad para adentrarse en los territorios, promover la adopción tecnológica y multiplicar el desarrollo equitativo de las regiones. Para lograrlo, lleva adelante programas y proyectos que, sobre una lógica asociativa –en general–, buscan mejorar los emprendimientos de diferente escala.

De este modo, Cambio Rural II “es una oportunidad que les permite a los grupos contar con asistencia técnica para resolver problemáticas y debilidades productivas identificadas por ellos mismos”, aseguró Diego Ramilo, coordinador nacional de Transferencia y Extensión del INTA.

Actualmente, el programa reúne a más de 12.500 productores que participan en forma asociada y vinculados a diversas actividades económicas. “El programa constituye una instancia para armar equipos de trabajo y diseñar proyectos en conjunto que promuevan el desarrollo local y fortalezcan las economías regionales”, afirmó Ramilo.

Además, en el marco del Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural –Profeder– que involucra a otras líneas de trabajo como Proyectos de Apoyo al Desarrollo Local, Minifundio, Profam y Proyectos Integrados, el INTA asiste de manera directa a más de 18.400 pequeños y medianos productores en el país.

Llevada a cabo por el INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación desde hace 26 años, se destaca la acción del programa Prohuerta que garantiza alimentos a más de 2.800.000 personas y cubre el 90 % de los municipios. Esta política pública provee semillas, frutales, animales y capacitaciones para crear huertas y granjas familiares, escolares y comunitarias en la Argentina y en otros países.

Según estimaciones de la FAO, la agricultura familiar produce el 80 % de los alimentos consumidos en países en desarrollo y representa un sector estratégico para la producción diversificada de alimentos frescos destinados al mercado interno.

Los Proyectos Regionales con Enfoque Territorial (PRET) –una propuesta innovadora del INTA que articula extensión e investigación– integran la estructura institucional con la que se aborda las realidades de los territorios. En la actualidad, funcionan 120 en todo el país que alcanzan directamente a más de 183.000 productores.

Asimismo, el INTA trabaja en coyunturas de dificultad climática como caída de cenizas por erupción de volcanes, inundaciones y sequías. En ese sentido, genera información y alertas tempranas que pone a disposición de la sociedad para que anticipen decisiones de manejo y participa de los comités de crisis junto con productores afectados y en articulación con los diferentes niveles de gobierno –nacional, provincial y locales–.

 

El reconocimiento social del INTA se debe no sólo a la calidad de la innovación, sino a su capacidad para multiplicar el desarrollo equitativo de las regiones.

Equipo de trabajo

En cuanto a recursos humanos, la cobertura territorial contempla el trabajo de 7.674 personas –entre equipos de apoyo, técnicos y profesionales–. “El instituto fortalece el vínculo a través de los procesos de selección en el marco de la autarquía, convenio colectivo sectorial de trabajo de la Planta No Permanente para realizar tareas que complementen el accionar del personal de la Planta Permanente del organismo”, explicó Hebe Julián, directora nacional asistente de Organización y Recursos Humanos del INTA.

Con el objetivo de enriquecer la investigación y la extensión, el INTA lleva a cabo un programa de becas institucionales que hoy reúne a 340 becarios, distribuidos por todo el país y concentrados en diferentes temáticas. “En el caso de que su evaluación sea satisfactoria al finalizar la beca, los becarios tienen la posibilidad de ingresar a la Planta No Permanente a través de un proceso de selección abierto”, apuntó Julián.

En paralelo, el instituto sostiene una política de formación y capacitación que potencia el desarrollo personal y laboral en áreas estratégicas. Se destacan, entre otros, los programas de Ayuda Económica para la Formación Superior –que tiende a profesionalizar el personal de apoyo y técnico– y el de Formación de Posgrado y Perfeccionamiento –dirigido a profesionales que se postulen en especializaciones, maestrías, doctorados o postdoctorados–.

En cuanto a recursos humanos, la cobertura territorial contempla el trabajo de 7.674 personas –entre equipos de apoyo, técnicos y profesionales–.

Buena imagen

Esta interacción sostenida a lo largo del tiempo se refleja en dos estudios de opinión pública que ratifican el impacto de los logros: el primero afirma que el 64 % de los productores rurales del área núcleo valora positivamente la acción del instituto, mientras que el segundo estima que el 47 % de la población ubicada en centros urbanos tiene la misma apreciación.

El primer estudio –encabezado por la consultora privada MEC– consistió en un sondeo telefónico que alcanzó a productores agropecuarios de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe. La muestra seleccionada, que apuntó a calificar el trabajo del instituto en relación con sus aportes al sector, obtuvo que el 49 % tiene una valoración buena y el 15 %, muy buena.

Por su parte, el segundo estudio –realizado por IPSOS a través de encuestas presenciales en hogares– se basó en una muestra ajustada a cuota de sexo, edad y nivel socioeconómico en AMBA, Tucumán, Rosario, Córdoba y Mendoza. Con un enfoque cuantitativo y cualitativo, esta medición arrojó que el 47 % de la población urbana –a menudo, más alejada de la agenda del agro– pondera positivamente la actividad del organismo, mientras que la misma proporción no tiene una opinión formada sobre el trabajo institucional y una imagen negativa inferior al 5 %.

 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios